viernes, 15 de febrero de 2013

DIFFICULT TO CURE - Rainbow, 1981


Por circunstancias que no vienen al caso, Rainbow, la banda que Ritchie Blackmore había formado cuando en 1974 no admitió el cambio de dirección en el nuevo Deep Purple de David Coverdale, había pasado por diferentes y variadas formaciones. En 1980, y tras la gira del "Down To Earth", el baterista Cozy Powell y el vocalista Graham Bonnet abandonaban la banda del mago de las seis cuerdas.
Blackmore quería dar una nueva orientación al sonido del grupo, pero necesitaba un nuevo cantante y también un baterista que además encajasen en ese sonido diferente. Bobby Rondinelli, un tipo que había tocado la batería para diversas bandas menores neoyorquinas fue reclutado por Ritchie Blackmore en 1980. Joe Lynn Turner, el vocalista de Fandango, una banda con pretensiones de rock sureño, fue el encargado de sustituir a Graham Bonnet en ese mismo año.
Blackmore como guitarra y líder de la nueva formación, su viejo compañero Roger Glover con el bajo, el teclista Don Airey, el mismo que había tocado para Black Sabbath y Gary Moore, y las nuevas incorporaciones Turner y Rondinelli, componían el nuevo grupo que como Rainbow iba a dar una vuelta de tuerca en su sonido característico.
En Febrero de 1981 Rainbow lanzaba su quinto álbum de estudio, "Difficult To Cure". Sin entrar a valorar las preferencias por las diversas formaciones de Rainbow, con Ronnie James Dio, Graham Bonnet o Joe Lynn Turner como vocalistas, "Difficult To Cure" obtuvo un sonido de rock clásico a principios de la década de los 80 que en contadísimas ocasiones  ha sido reproducido con fidelidad, un sonido que realmente no ha perdido su frescura escuchándolo en la actualidad. La verdad es que Joe Lynn Turner demostró unas dotes como vocalista fuera de toda duda, y Blackmore superó con éxito la tortuosa transición desde el rock duro hasta el rock digamos que más comercial. 
Varias acusaciones se vertieron sobre el genio Blackmore tras el lanzamiento del "Difficult To Cure". Dos de ellas sobre todo, deberían ser tenidas en cuenta, se compartan o no. En primer lugar se le acusa de dotar al nuevo sonido de la banda de un enfoque tipo Van Halen, pensando que a pesar de la calidad de los primeros trabajos de Rainbow no había obtenido los resultados comerciales que la banda merecía. En segundo lugar se sigue comentando la orientación AOR que Blackmore decidió para este nuevo álbum, abandonando su consolidada integridad de músico consagrado. Sinceramente, Blackmore sólo trató de adaptarse a los sonidos imperantes en los comienzos de la década de los 80, tal vez con un poquito de Bad Company por aquí y otro poquito de Foreigner por allá, siempre bajo el particular prisma del genio. Un mundo el del rock en constante cambio y adaptación en el que por supuesto Blackmore aportó su granito de arena en forma del que considero un auténtico discazo de inicios de década, puede que símplemente en un estilo de hard rock digamos que progresivo.
"I Surrender" abre "Difficult To Cure" de manera brillante. El clásico de Russ Ballard cobra verdadero sentido de la mano de Ritchie Blackmore y la voz de Joe Lynn Turner asombra ya desde la primera pista, demostrando sin duda una inmensa superioridad sobre Graham Bonnet. Tema potente y optimista que te pone en órbita de cara al resto del álbum. Éxito inmediato y puesta de largo en las radios de todo el mundo incluso hoy en día. "Spotlight Kid" nos devuelve al hard rock con plena intensidad  través de una maravillosa sección instrumental que incluye grandes solos de guitarra y teclados a cargo de Blackmore y Don Airey. Emocionantísimo el poderío vocal de Turner. "No Release" continua por la senda del hard rock, esta vez de la mano del soul y del blues. "Magic" arrastra una melódica línea de guitarra que comparte protagonismo con un portentoso Turner"Vielleicht Das Nächste Mal (Maybe Next Time)" es melódica, depresiva y bonita al mismo tiempo, con Blackmore haciendo llorar a su guitarra suavemente. Fabuloso corte instrumental en el que cobra significado hablar a través de la guitarra. "Can't Happen Here" se transforma en un pedazo de tema de rock clásico, banda sonora de cualquier película sobre catástrofes de la mano de un excelente heavy rock progresivo, en la misma línea que "Freedom Fighter", un trallazo de rock duro de inteligentes letras.  "Midtown Tunnerl Vision" presenta otro fabuloso solo a cargo del de siempre. La Novena de Beethoven le sirve a Blackmore para acabar el álbum de asombrosa manera con este instrumental "Difficult To Cure". Sorprendente y decisivo final, puede que incluso algo pretencioso, que se convirtió en básica de sus directos.
Supongo que "Difficult To Cure" no es el mejor disco de Rainbow y supongo también que si es el mejor disco de Rainbow con Joe Lynn Turner, pero lo que está claro es que se trata de un álbum fabuloso en el que cinco músicos excepcionales se dedican símplemente a hacer lo que mejor saben hacer, e independientemente de la orientación que pudiese haber tomado la cabeza pensante de Rainbow, el "Difficult To Cure" es hoy y sin duda, un pedazo de clásico. 



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