viernes, 26 de abril de 2013

SICK - Duff McKagan's Loaded, 2009


Cuando Scott Weiland abandonaba Velvet Revolver en 2008, cada miembro de la banda pudo dedicarse por completo a sus proyectos personales. Fue el caso de Duff McKagan, quien recuperó su aparcada banda Loaded y se marcó uno de los mejores discos del año 2009.
Habían pasado ocho años desde el debut de la banda de McKagan en 2001 con el explosivo "Dark Days", un fantástico trabajo que mostraba mucho del potencial del ex de Guns N' Roses.
"Sick", publicado en 2009, es por tanto el segundo álbum de estudio de Loaded, un trabajo que sigue la estela de aquel "Dark Days". mejorándolo incluso en base a un toque más bluesy pero manteniendo esa impronta de hard rock de retazos punk que tanto agrada a McKagan.
Se puede decir que "Sick" es sleazy hard rock punk, pero eso ya son demasiadas etiquetas para un trabajo absolutamente sólido y bien estructurado.
Martin Feveyear produce "Sick" y junto a McKagan consigue obtener ese clásico sonido sucio pero pulido al mismo tiempo que requiere una grabación de estas características, otorgándole una sensación de directo que se agradece cuando hablamos de una banda llena de actitud.
Un sonido en el que los riffs de guitarra manejan la orientación del disco y en el que los solos alardean de suciedad, algo que no desagrada, aunque hubiese resultado interesante el aporte de una guitarra solista en determinados momentos del álbum.
Duff McKagan se rodea prácticamente de los mismos tipos que contribuyeron al "Dark Days" de 2001, aunque esta vez hay algunas modificaciones. McKagan  se hace cargo de las guitarras rítmicas y cede su puesto de bajista a Jeff Rouse, integrante de Alien Crime Syndicate, quien ya había participado en la grabación del EP "Wasted Heart" de 2008. De este modo Duff McKagan asume por completo la responsabilidad de frontman, algo que le sienta de miedo, teniendo en cuenta además la fabulosa capacidad vocal que muestra en "Sick".
El guitarrista Mike Squires, compañero de Rouse en Alien Crime Syndicate, y el baterista Geoff Reading, acompañan una vez más a McKagan.
En "Sick" el trabajo de McKagan muestra una madurez que ha crecido exponencialmente desde aquel "Believe In Me" de 1993. Composición, melodías, armonías e interpretaciones brillantes para un trabajo que al menos aquí, pasó desapercibido.
El álbum abre a lo grande con "Sick", un pelotazo de regusto Iggy Pop, directo a la cabeza en base a sus demoledoras líneas de bajo y a sus riffs desafiantes. Llena de energía ya era un clásico en los directos de Loaded antes incluso de su grabación.
La complejidad compositiva del brutal "Sleazy Factory" y sus fabulosos ganchos muestran tal vez como deberían sonar los Guns N' Roses originales en la actualidad.
El hard rock de alta escuela de "Flatline" o el pegajoso estribillo de "IOU" conducen a "The Slide", memorias de alcohol y drogas, interesante nuevo acercamiento a las influencias de McKagan y uno de los momentos más oscuros de "Sick".
El rock de estadio de coletazos punk de "Translucent" sitúa a Jeff Rouse como acertado vocalista y deja un estribillo memorable que desemboca en el tema más profundo del álbum, "Mother's Day", una balada alternativa e incluso bonita con un cierto aroma a Bowie.
"I See Through You" y "Forgive Me" regresan al familiar sonido de Duff en sus primeros esfuerzos en solitario, al tiempo que "No Shame" es todo un trallazo, bofetada en la jeta de algún conocido de McKagan.
"Blind Date Girl" es uno de mis momentos preferidos del álbum, merced a un ritmo y unas guitarras que bien pudieran haber sido grabadas tras una larga noche de estudio de los Rolling Stones, con una sección de vientos inspirada por el mismísimo Bobby Keys. Fabulosa.
Luego "Wasted Heart" es una preciosa balada, una carta de amor de McKagan a su mujer y que ya había sido grabada, en diferente formato en el EP homónimo de 2008. Acústica o eléctrica, ambas versiones son superiores.
"No More" cierra "Sick" mostrando de nuevo los diferentes estilos e influencias de Duff McKagan, y el por que de su importancia en una de las bandas más grandes de la historia del rock. Uno más de los temas que deberían haber gozado del beneplácito de las ondas.
Pues si, "Sick" fue uno de los mejores trabajos de 2009, un álbum para escuchar con el volumen al máximo.
Mínima fue su transcendencia en este país, algo a lo que realmente estamos desgraciadamente acostumbrados. Además se tiende a despreciar los esfuerzos individuales de aquellos que fueron integrantes de grandes bandas, y, sinceramente, los trabajos en solitario de Slash, Izzy Srtadlin y el propio Duff, son de los que mantienen bien alto el pabellón del rock en pleno siglo XXI.



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