viernes, 21 de marzo de 2014

BLACK ROSE: A ROCK LEGEND - Thin Lizzy, 1979


Las sesiones de grabación del "Johnny The Fox" en Agosto de 1976 habían mostrado las primeras tensiones entre Phil Lynott y el guitarrista Brian Robertson, tensiones que momentáneamente quedaban aparcadas ante el éxito de la gira de apoyo al álbum publicado en Octubre de aquel mismo año. Una pelea de garito acababa con Robertson lesionado en una mano y la suspensión del inminente tour norteamericano. Lynott reclutaba entonces a un Gary Moore que ya había reemplazado a Eric Bell en 1974 cuando Thin Lizzy funcionaba aún como un trío y la banda se embarcaba en una nueva gira por Estados Unidos entre Enero y Marzo de 1977 teloneando a Queen.


Finalizado aquel tour Gary Moore retornaba a Colosseum II y Thin Lizzy viajaba sin Brian Robertson a Canadá para comenzar las grabaciones de "Bad Reputation", disco que se publicaría en Septiembre de 1977. Robertson se incorporaba a las sesiones un mes más tarde para añadir sus partes de guitarra y teclados a un álbum que iba a funcionar muy bien antes del lanzamiento de "Live And Dangerous", uno de los mejores directos de la historia, en 1978. Aquel éxito quedaba empañado cuando en Julio de 1978 las tensiones entre Lynott y Robertson volvían insoportables y el genial guitarrista salía definitivamente de Thin Lizzy para formar Wild Horses junto a Jimmy Bain.


Lynott reemplazaba de nuevo a Robertson con Gary Moore e iniciaba una gira mundial de la que se ausentaría el baterista Brian Downey aquejado de una neumonía. Mark Nauseef, de la Ian Gillan Band, ocuparía su puesto. Downey se recuperaba justo a tiempo para comenzar la grabación de "Black Rose: A Rock Legend" a comienzos de 1979 a caballo entre Londres y París, álbum que se completaría en Febrero de aquel mismo año y que se publicaría dos meses más tarde.

"Black Rose: A Rock Legend" es un trabajo monumental, un soberbio artefacto en el que el hard rock melódico característico de Thin Lizzy siguió presente aún sin la figura de Brian Robertson y con la llegada de Gary Moore. Sensacionalmente producido por un Tony Visconti que acudía en ayuda de Lynott por tercera vez y excepcionalmente interpretado por los cuatro miembros de una banda en plena madurez y también en plena crisis de adiciones a drogas y alcohol, especialmente por parte de Lynott y del guitarrista Scott Gorham, factores ambos que dan entidad y forma a uno de los mejores trabajos de la banda.


El poderoso e influyente ataque de guitarras gemelas sigue presente en "Black Rose: A Rock Legend", y la figura de Gary Moore, un tipo que aportó sus propias ideas compositivas y que contó con notable presencia en los arreglos, no hizo sino potenciar esa característica tan arraigada al sonido de Thin Lizzy y que tan bien había funcionado durante la etapa de Brian Robertson en la banda. Gorham y Moore continúan la tradición e intercambian riffs y solos, melódicos o abrasivos, definiendo de manera contundente el sonido del disco.

Phil Lynott está superior en "Black Rose: A Rock Legend", tanto a nivel compositivo como en una de las más brillantes interpretaciones vocales de su carrera. Una máquina de componer y un perfeccionista en el estudio alma mater de un álbum instrumentalmente brillante y líricamente variado y creativo. Lynott forma además un demoledor combo rítmico una vez más junto al dinámico y sutil baterista Brian Downey, uno de esos músicos infravalorados de los que a veces la historia del rock se olvida. Su trabajo aquí es monumental.


"Black Rose: A Rock Legend" abre a lo grande con composición de Lynott. "Do Anything You Wan To" ofrece el hard rock armónico y característico de Thin Lizzy e inidica un cambio de dirección que estaba por llegar. Su estribillo contagioso y sus letras de mensaje positivo preceden a "Toughest Street In Town", un tema de arreglos más complejos sobre la vida nocturna en la ciudad. Un memorable puente vocal de Lynott y un agresivo solo de Moore en modo jazzy sobresalen en un fabuloso corte.

Lynott y Downey cambian de estilo en "S&M" al fusionar pop y funk en un extraño tema en el catálogo de la banda. Aún así la batería es excelente y el solo melódico de Gorham fantástico. Aparece "Waiting For An Alibi", uno de los mejores temas del álbum, obra de Lynott. El bajo y la batería conducen a un efectivo ritmo de inicio y parada de guitarras y a un estribillo memorable con Moore de soporte vocal. Una soberbia línea de bajo acompaña al solo de Gorham al que se une Moore al final en un corte de tremendo outro.

"Sarah" rinde homenaje a la hija recién nacida de Phil Lynott y lo hace mostrando su vertiente más dulce y sensible entre guitarras acústicas y sentimiento jazzy y latino, con Huey Lewis a la armónica y con un exquisito solo melódico de Gary Moore. Después un temazo como "Got To Give It Up", un trallazo hardrockero de letras autobiográficas y cierto aire profético. Tema confesional en vertiente drogas y alcohol con dos excelentes solos protagonizados por ambos guitarritas en un retorno a esa oscuridad ya explorada en el "Bad Reputation".


Midge Ure de Ultravox participó en la composición de "Get Out Of Here", corte rockero que mezcla el punk rock con la sensibilidad del pop para letras sobre una ruptura traumática. Un corte explosivo con gran trabajo vocal de Lynott. Llega "With Love" de nuevo con Huey Lewis en la armónica y esta vez con Jimmy Bain al bajo. Hard rock melódico de quilates con admirable entrega vocal de Lynott y un estribillo excelente.

Finaliza "Black Rose: A Rock Legend" de la mejor de las maneras posibles. "Rósin Dubh (Black Rose): A Rock Legend" es una obra maestra, un excitante montaje de la cultura tradicional irlandesa, con su música, sus héroes, sus leyendas y su poesía con la brutal fuerza de las guitarras de Scott Gorham y de Gary Moore. Un tremendo medley de composiciones tradicionales irlandesas con arreglos de Phli Lynott y Gary Moore que entraría por derecho propio en el decálogo de temas de Thin Lizzy.

"Black Rose: A Rock Legend" supone un nuevo punto de inflexión en la carrera de Thin Lizzy. Un tremendo álbum considerado por muchos como el mejor de su carrera, algo que podría ser tal vez injusto si se tienen en cuenta los fabulosos artefactos que dejó la era de Brian Robertson con la banda. Para que enmarañarlo si se puede disfrutar de unos y de otros sin la imperiosa necesidad de juzgar cual es mejor, saboreando el sonido clásico de una de las bandas de la historia del rock por la que mejores guitarristas han pasado. Y aún faltaban por aparecer en escena Snowy White y John Sykes.


No olvidéis pasar por LA BANDA QUE NUNCA EXISTIÓ para dejar vuestra lista de esa posible mejor banda de la historia del rock, en formato comentario o mediante MD a @BlueMonday1971.

7 comentarios:

  1. Didactico, entretenido y encima recordando un discazo de órdago...un entradón camarada.
    Saludos.

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    1. Gracias Addi, pero con discos como este todo es más sencillo.
      Abrazos.

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  2. Es normal que muchos lo consideren su mejor disco, Javier, pues en nada envidia a "Jailbreak" o "Bad Reputation". Me encanta que resaltes a Brian Downey, aquí toca como los ángeles, su labor es tan importante como la de las guitarras o la voz de Lynott.

    Un abrazo.

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    1. Joder Gonzalo, es que son tres discazos, pero es que casi todo lo que facturó Thin Lizzy es de primera categoría. Y si, Downey es un puto crack.
      Abrazos.

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  3. Otro de mis favoritos. También le di una vuelta en mi blog. Este, junto con otros que ya habéis nombrado, forman parte de una discografía inmensa y que se valora injustamente por debajo de las de otros grupos con más relumbrón. En definitiva, buena crítica, como siempre, para un disco de diez y medio.

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    1. Gracias Rocks. Siempre me pregunto porqué cojones Thin Lizzy no está en lo más alto. Pocos grupos de ese nivel, muy pocos.
      Abrazos.

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