lunes, 17 de febrero de 2014

QUEENS OF THE STONE AGE - Queens Of The Stone Age, 1998


"From the ashes of Kyuss comes the Queens of the Stone Age"

En "...And The Circus Leaves Town", el álbum de despedida de Kyuss publicado en 1995, la banda había mostrado en cierto modo un enfoque diferente al de sus trabajos anteriores. La psicodelia se esfumaba y una cierta suavidad orientada parecía sentar las bases para el nuevo proyecto de Josh Homme, Queens Of The Stone Age. Tras aquella separación Homme se había unido a Screaming Trees como guitarra rítmica, aunque no llegaría a entrar en el estudio. Luego fundaba Gamma Ray, embrión de Queens Of Stone Age y lanzaba "Gamma Ray", un EP de 2 temas en 1996 y "Kyuss/Queens of the Stone Age" en 1997, otro EP esta vez de seis temas.


Continuando las líneas maestras de aquel último álbum de Kyuss, "Queens Of The Stone Age", el debut de la nueva banda de Josh Homme, publicado en Septiembre de 1998, mantenía la pesadez, pero su exploración de nuevos y originales sonidos lo convirtieron realmente en un artefacto inolvidable. Un álbum que se desviaba hacia territorios nuevos pero llenos de emoción y en el que todavía se podía disfrutar del exacto punto de fusión entre las dos bandas, Kyuss y Queens Of The Stone Age, que se iría perdiendo en posteriores álbumes, algunos de ellos excelentes pero si ese poder de emocionar y transmitir que dejó como huella el sonido Kyuss.


La producción, trabajo de Chris Goss y del propio Josh Homme, es excelente. Hay claridad a través de la distorsión de los riffs, y el trabajo de guitarra, bajo y batería está fantásticamente compensado. Tal vez no presenta el pulido y limpieza de artefactos venideros, pero a quien le importa ante semejante bombardeo sonoro. Temáticas mexicanas rebuscadas, títulos abstractos que aparentemente tienen poco que ver con las letras, guitarras melodiosas e increíble trabajo de batería para un fabuloso álbum de debut, de propulsión e intenso, pero al mismo tiempo lento, relajado y melódico.

Parte del encanto de "Queens Of The Stone Age" es su oscuridad penetrante, conseguida sin duda merced a la pesadez del bajo que se escucha a lo largo de todo el disco, obra de un Josh Homme acreditado como Carlo Von Sexron y de ese genio llamado Chris Goss en un par de temas. El sonido de ese bajo mezclado con los arenosos riffs del propio Homme convierte en absolutamente sombrío el sentir general del disco. La banda crea temas de alta calidad, jugosos y masticables con esa orientación stoner y rock desértico de aroma Black Sabbath sin que de la sensación de que estén realizando un gran esfuerzo. Esa facilidad innata que se hizo evidente en el periodo Kyuss comienza también a ser seña de identidad desde el debut de Queens Of The Stone Age. Un debut memorable merced a esos riffs distorsionados, su peculiar dinámica, melodías suaves y las voces etéreas de Josh Homme.


Josh Homme es el cerebro del disco y de su banda. El tipo es un genio y sus asombrosas líneas de guitarra que ya inventase para Kyuss continúan reproduciéndose en su nuevo periplo. Riffs desérticos, menos distorsionados que en la etapa Kyuss, que trituran de manera constante y una asombrosa novedad con respecto a su anterior etapa, y es que su voz en formato lamento supone un añadido a la música de su banda. Un falsete musculoso que reemplazaba la destrucción emotiva de Kyuss, una voz efímera que se acopla a la perfección a los nuevos temas. El guitarrista, vocalista y pianista explora su lado más tranquilo y emocional con una interpretación confiada, melódica y armoniosa que evolucionaría en esfuerzos posteriores. 

El trabajo de Alfredo Hernández es por supuesto notable, y realmente mejora el sonido general merced a su frenético y complejo bombardeo, y ese característica y ostentosa labor con los platillos.  Su acoplamiento con el bajo de Homme es realmente perfecto, convirtiendo a la sección rítmica de Queens Of The Stone Age en algo muy destacado del debut. Sección rítmica que se completaría con el bajo de Chris Goss en un par de cortes, y las baterías de Fred Drake, uno de los gurús del stoner, y Victor Indrizzo en otro tanto.


"Regular John" abre el álbum de manera explosiva. Sin duda es uno  de los mejores temas que ha escrito Homme, una composición que la banda sigue interpretando en vivo, alargando su duración por espacio de diez minutos. Después "Avon", un tema que se hizo inicialmente para aquel "Desert Sessions' Volume 3: Set Coordinates For The White Dwarf!!!" en ese mismo año 98, excepcionalmente bueno con impresionante trabajo de batería, de una forma algo diferente al original.
 
"If Only" ya apareció como "If Only Everything" en ese artefacto del 97 llamado "Kyuss/Queens of the Stone Age", y precede a esa trituradora pesadísima que es "Walkin on the Sidewalks", antes de que aparezca "You Would Know", entrecortado himno telefónico que muestra el talento de Josh Homme para los riffs de alta calidad en una especie de acertado experimento.
  
"How to Handle a Rope" y su maravilloso hard rock distorsionado mantiene el ritmo del álbum guiado por el golpeo de la batería y una vez más unos riffs de categoría, y anticipa la llegada de "Mexicola" y su excepcional intro de bajo para un soberbio tema de ritmo pesado. Después aparece "Hispanic Impressions", un instrumental que deja claro que clase de músico es Josh Homme, un tema que aunque cueste creerlo, se aproxima al heavy metal clásico.
 

"You Can't Quit Me Baby" es uno de los temas más sombríos del álbum. Homme suena triste y cansado mientras un bajo pesado y profundo y una batería dura rodean su voz. Algo de relajación en una rica melodía de súplica por el reconocimiento. Un básico en los directos de la banda que cuenta una vez más con un gran riff y un trabajo de guitarra que mostraba la evolución de Homme. Llegan "Give the Mule What He Wants" con su impresionante riff de bajo y su alegre distorsión y "I Was a Teenage Hand Model", el sutil y conmovedor cierre de un álbum soberbio.

Kyuss había sido el icono del stoner, la banda de culto del rock desértico que había despejado el camino, el grupo que había llegado a conmocionar desde su extrema pesadez, los tipos que pese a su innegable talento no consiguieron reventar las barreras de la comercialidad. El nacimiento de Queens Of The Stone Age acercaba ese maravilloso rock del desierto a las masas y les descubría que bajo la distorsión y la pesadez había talento y clase. Josh Homme lo había vuelto a hacer, y lo repetiría en más ocasiones.


No olvidéis pasar por LA BANDA QUE NUNCA EXISTIÓ para dejar vuestra lista de esa posible mejor banda de la historia del rock, en formato comentario o mediante MD a @BlueMonday1971.

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