miércoles, 28 de mayo de 2014

VOLCANIC ROCK - Buffalo, 1973. Crítica del álbum. Review. Reseña.


En Agosto de 1971 nacía en Sidney, Australia, una banda que se llamó Buffalo a partir de Head, otra de blues rock de Brisbane. El vocalista Dave Tice, el guitarrista John Baxter, el bajista Peter Wells y el baterista Paul Balbi conformaban una primera alineación de Buffalo a la que se sumaría, también en las voces, Alan Milano. El grupo se convertiría pronto en pionero del hard rock y del heavy metal en Australia y se ganaría una sólida reputación en directo que les llevaba a convertirse en la primera banda no británica en firmar con Vertigo Records.


"Suzie Sunshine", el primer single de Buffalo, se publicaba en Mayo de 1972, y en Junio de aquel mismo año veía la luz "Dead Forever", su álbum debut, un artefacto producido por Spencer Lee que se sumergió en una variedad de estilos dominados por el hard rock y el blues, cercanos al rock progresivo, pero al que en general le faltaba cohesión aunque se vendió relativamente bien. Milano dejaba entonces la banda y Paul Balbi era reemplazado por el baterista Jimmy Economou, antes de telonear a Black Sabbath un par de noches australianas en 1973 en la gira de apoyo al "Volume IV".


En Agosto de 1973 Buffalo publicaban su segundo álbum de estudio, un artefacto llamado "Volcanic Rock" que también contaría con la producción de Spencer Lee y que puede perfectamente ser considerado como una obra maestra oculta de la gloriosa década de los 70. Un trabajo que oscila entre temas rápidos que dejan sin aliento y épicas composiciones de más de nueve minutos de duración. Los riffs pesados de aroma Black Sabbath y el monstruoso tono de barítono del vocalista Dave Tice se convertirían en señas de identidad de un extraordinario álbum lleno de energía, crudeza y pesadez, probablemente el primer álbum stoner publicado en Australia.

"Volcanic Rock" es un álbum creado para poner a prueba la capacidad de los equipos de música. Los aplastantes y ardientes riffs de la guitarra de John Baxter y el poderío del combo de ritmo que formaron el bajo de Peter Wells y la batería de Jimmy Economou rodean la sobrenatural voz de Tice en los seis temas que componen el álbum, ofreciendo una apabullante muestra del hard rock más áspero que se pueda escuchar, fuente de la que sin duda debieron beber con avidez algunas de las cabezas visibles del stoner rock. "Volcanic Rock" se aleja sin remisión de las influencias progresivas pasadas aún conservando ciertos elementos psicodélicos.


La producción de Spencer Lee puso empeño en proporcionar verdaderas sensaciones de directo, parcela donde Buffalo eran demoledores, y grabó en vivo en el estudio, añadiendo algunos efectos de voz y guitarra durante las sesiones de grabación. El talento, la ambición y la energía del cuarteto hizo el resto, poblando "Volcanic Rock" de pesadísimos riffs, ritmos demoledores de bajo y batería y voces desgarradoras y convincentes.

"Sunrise (Come My Way)" llegaría a convertirse en uno de sus himnos de cabecera, sobre todo en directo. Riffs a lo Iommi y voces a lo Kay para un tema cargado de adrenalina que ni siquiera en la ruptura deja hueco para el relax. Luego "Freedom" abre con una desgarradora guitarra eléctrica que deja paso a la batería de Economou para abrir el tema bajo los lamentos de la guitarra de Baxter. Pesadez casi stoner antes de que la desgarradora voz de Tice haga el resto.


"Till My Death" proporciona los clásicos riffs y el habitual ritmo del hard rock de principios de los 70 y "The Prophet" abre con Baxter en solitario antes de que el resto entre para un corte especialmente abrasivo en el que Tice lo borda en las voces antes de que "Intro: Pound of Flesh" se deje guiar por el ritmo de Economou y el bajo de Wells mientras Baxter explora intrincados riffs y solos para finalizar el álbum con "Shylock", una de las composiciones más heavys de los 70, una auténtica brutalidad si tenemos en cuenta que "Volcanic Rock" se publicaba en 1973. 

Es complicado que alguien hoy en día nombre o recuerde "Volcanic Rock", pero este inmenso álbum de Buffalo debería situarse sin duda en el altar en el que se encuentran aquellos discos de Black Sabbath, Led Zeppelin o Deep Purple, aquellos que cambiaron el devenir de la historia del rock fabricando los cimientos del hard rock y del heavy metal. Sólo queda disfrutarlo, porque lo merece, y mucho. Y por cierto, ojo a la portada del disco.


No olvidéis pasar por LA BANDA QUE NUNCA EXISTIÓ para dejar vuestra lista de esa posible mejor banda de la historia del rock, en formato comentario o mediante MD a @BlueMonday1971.

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